Madafakuento 1: De Conexiones Mierderas
Erase una vez un par de bitches que estaban tratando de hacer un post para el blog que tienen tan descuidado, cuando de repente Rätsel se empezó a desconectar y conectar como si fuera muy divertido, mientras que Kirsche se cagaba de la risa por la conexión tan pitera de la otra morra en aquel momento (u_u) .
Fue en aquel momento en el que Kirsche recordó cuando se robaba el internet de algún pobre iluso que hasta la fecha no sabe proteger la conexión… bueno, ahora el caso de Kirsche es algo distinto, puesto que ahora si paga (jajajajaja ¬¬).
Aunque no debería, porque la compañía con quien tiene contratado es una mamada de compañía que lo único que sabe hacer bien son comerciales para tirarle al perro poseído que gusta de vender por televisión… pero ésa es otra historia…
Rätsel también recordaba aquellos bellos tiempos en los que podía conectarse a cualquier otra red desprotegida cuando el internet de su casa fallaba, pero eso era antes, cuando la computadora estaba en un lugar estratégico y el pendejo de su vecino aún no madreaba su módem.
“Aahh que tiempos aquellos” Rätsel suspiraba.
En aquellos tiempos, Kirsche podía disfrutar libremente del internet, podía cambiar toda su recámara entera, voltearla de cabeza… todo… Ahora todo cambió y no puede hacer nada al respecto, ya que la red local depende de los putos cables… y ahora Kirsche tiene unas cajas atascadas de cosas de la escuela que le da flojera arreglar.
Rätsel podía respirar tranquilamente sabiendo que si alguna de las conexiones fallaba, siempre estaría otra ahí para salvarla y no permitir que durara más de 10 segundos sin conexión, pero ahora tiene la máquina en el cuarto. Ahora tiene menos espacio y solamente acceso a una red que últimamente está muy jodida y alcance para otra que tiene contraseña.
“Oh que cruel se torna la vida cuando tienes que mudar la computadora a tu huevo de cuarto donde no tienes alcance para otras redes, o cuando dependes de malditos cables que te impiden cambiar tu cuarto de lugar” decía Rätsel resignada.
Mientras Rätsel se atormentaba… Kirsche intentaba peinarse para ir a trabajar mientras decía: “Ah que pinche weba de ir tengo… es más, no quiero hacer nada” y Rätsel le contestaba “ps no vayas wey, pa que? que te ganas? mejor quédate aquí a ver como me caigo cada cinco minutos”.
En esos momentos, Kirsche luchaba contra los ataques de risa que últimamente ha sufrido… hasta que fue demasiado tarde y se está riendo en estos momentos… el simple hecho de pensar que está sola y parece una pobre pendeja riendo de cualquier estupidez le da más risa (jajajajajaajajja), mientras tanto, en otro remoto lugar, Rätsel se sigue desconectando y Kirsche asegura que está super emperrada por su conexión de mierda
Un rato después, de regreso de su viaje al inframundo del internet, Rätsel confirma las sospechas de Kirsche: está, efectivamente, emperradísima; mientras Kirsche continúa arreglándose, Rätsel maldice incesantemente a un pendejo que se apellida como cierta bebida para adelgazar, aunque sabe que no se gana nada, aahh pero que bieeen se siente.
Y Kirsche recuerda que hay unas mamadas de esas para bajar de peso que tienen huevos de solitaria… y así los venden los culeros… pero esa, es otra historia…
Continuará…
** Cabe señalar que el cuento fue escrito media hora antes de su publicación… pero la conexión de Kirsche para postearlo… es una mierda… y es aquella otra compañía, así que Rätsel publica aprovechando un momento en el que el internet no ha hecho de las suyas.
